Bonanza minera se perfila para la región sur de Chihuahua; dos de cuatro proyectos están en Parral

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El sur de Chihuahua y norte de Durango podrían estar frente a una nueva etapa minera, pues tan sólo los proyectos de Orisiyvo, Cordero, La Cigarra y Rodeo concentran un potencial acumulado de casi 16 millones de onzas de oro esperando ser explotadas. Según Bernardo Olvera Picón, expresidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México en Chihuahua, algunas vetas podrían operar en dos años y volver a poner a la minería en el centro de la economía de esta región.

El potencial minero que actualmente se desarrolla en el sur de Chihuahua y norte de Durango alcanza dimensiones comparables con algunos de los proyectos más importantes del país. Como referencia, la mina a tajo abierto Peñasquito, ubicada en el municipio de Mazapil, Zacatecas, y propiedad de Newmont Corporation, inició operaciones respaldada por reservas de aproximadamente 17.82 millones de onzas de oro, consolidándose como uno de los gigantes de clase mundial dentro de la minería mexicana.

Olvera Picón considera que varios de estos proyectos podrían estar en condiciones de entrar en operación o iniciar su construcción dentro de un horizonte aproximado de dos años, siempre que avancen favorablemente los estudios, permisos y procesos de factibilidad. El especialista advierte que hablar de las reservas totales de Chihuahua resulta complicado, debido a que existen numerosos proyectos en diferentes etapas de exploración y muchos de ellos todavía no cuentan con una cuantificación definitiva de sus recursos.

A ello deben agregarse las reservas que permanecen en minas actualmente productivas, así como los nuevos descubrimientos que continúan apareciendo mediante trabajos de exploración. Por ello, los casi 16 millones de onzas representan solamente una referencia del potencial identificado hasta ahora y no la totalidad de los recursos minerales existentes en la región.

Orisyvo, el gigante de oro en la Sierra

Uno de los proyectos que mayor expectativa genera se encuentra en la región serrana de Uruachi y es conocido como Orisyvo. De acuerdo con Olvera Picón, se trata de uno de los dos proyectos más grandes que actualmente existen en Chihuahua y originalmente fue considerado para desarrollarse mediante un enorme tajo abierto. Las estimaciones iniciales hablaban de recursos superiores a los nueve millones de onzas de oro, una cantidad que colocaría al yacimiento entre los proyectos de mayor dimensión dentro del estado.

Sin embargo, la compleja topografía de la Sierra Tarahumara obligó a modificar el concepto original de explotación. El terreno donde se localiza el yacimiento es sumamente accidentado y no existen espacios suficientes para instalar con facilidad grandes patios de lixiviación, depósitos de tepetate y otras obras necesarias para una operación de tajo abierto.

Ante estas condiciones, la alternativa que actualmente se analiza consiste en desarrollar una explotación subterránea, concentrando los trabajos inicialmente en las zonas de mayor concentración mineral. El cambio modifica considerablemente el volumen que podría ser aprovechado durante la primera etapa del proyecto, aunque continúa siendo un depósito de enorme importancia para la minería chihuahuense.

El proyecto Orisyvo se encuentra además en una etapa avanzada dentro de su proceso de evaluación. Actualmente se encuentra en prefactibilidad, lo que significa que ya se han realizado estudios importantes para determinar la viabilidad de la futura operación. Después de esta etapa tendría que avanzar hacia la factibilidad, donde se determinan con mucha mayor precisión los costos de construcción, maquinaria, infraestructura, operación y procesamiento.

Cordero, el proyecto que podría transformar la economía de Parral

Mientras Orisyvo representa uno de los grandes proyectos auríferos de la Sierra, Cordero constituye el desarrollo que mayor expectativa genera para la zona de Parral. El yacimiento es considerado por Olvera Picón como un proyecto de clase mundial y se caracteriza principalmente por sus enormes recursos de plata.

Las cifras mencionadas durante la entrevista ubican sus recursos en aproximadamente 302 millones de onzas de plata, una cantidad que, convertida mediante la relación utilizada por los especialistas, representa alrededor de cuatro millones de onzas de oro equivalentes.

La conversión permite dimensionar mejor el tamaño de Cordero frente a otros proyectos. Olvera Picón explicó que para efectos técnicos es común convertir los recursos de diferentes metales a una unidad equivalente, particularmente cuando un depósito contiene oro y plata. En este caso, tomando como referencia una relación aproximada de 75 onzas de plata por cada onza de oro, los recursos de Cordero representan alrededor de cuatro millones de onzas de oro equivalentes.