Ha llegado el duro invierno, lo que supone tener que soportar el frío extremo al que se enfrentan todos aquellos que se niegan a dejar de su lado su entrenamiento en la calle. Esto puede afectar a nuestra salud. ¿Qué debemos tener en cuenta?
Frío y deporte intenso. Cuando los termómetros descienden, nuestro cuerpo reacciona y tiene que generar calor para que nuestra temperatura corporal no disminuya. Los cardiólogos ponen el foco en los hipertensos: «Hacer ejercicio físico ya sube la presión arterial y, con frío, la sube más, lo que puede suponer un riesgo añadido», advierte José Ángel Rodríguez. Además, insiste: «Puede producir un edema agudo de pulmón, que es una dificultad respiratoria por la sobrecarga que la presión arterial impone al corazón».











