Así nació una cooperativa mexicana de ciberseguridad

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¿Cuántas sociedades cooperativas hay en México? La Gaceta Parlamentaria del Congreso de la Unión, citando al Estudio de Caso de la Economía Social de México (ECESM) 2013 y 2018, reporta 18 mil 38.

Al buscar en el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas del Inegi arroja 15 mil 351 registros. El dato fue verificado por GADGETS al 15 de agosto de 2026.Acorde con el ECESM, en 2018, la denominada Economía Social, donde se encuentran las cooperativas, generó 354 mil 706 millones de pesos, equivalente a 1.6 por ciento del PIB nacional.Es de notar que de este tipo de unidades económicas, los ejidos aportaron el 70.7 por ciento del total del PIB de la Economía Social y la tecnología ni siquiera está dentro de los indicadores por industria. Y las hay, por supuesto, aunque no sea la mayoría o algo usual en el sector TI.

Una es la Cooperativa Mexicana de Seguridad (Comeci), constituida en 2025 para vender servicios de ciberseguridad. Aarón Talavera, su fundador, llevaba 18 años con una empresa propia del ramo y dio el salto. Una visita en su infancia a la popular Cooperativa Pato Pascual sería el estímulo principal, admite.Años después visitó la Cooperativa Cruz Azul en Tula, Hidalgo, y encontró un pueblo entero levantado alrededor de la cementera. Motivado, comenzó a investigar el modelo. No fue difícil dar el paso. Luego de años en el sector, tenía claro que la ciberseguridad es un terreno copado por transnacionales, donde el poder está del lado de la compañía y el trabajador es uno más.Contó que la referencia que casi todos tienen en México es la cooperativa de la secundaria, la que vende alimentos y a fin de año reparte dinero. En su momento nadie entendía que fue a partir de un esfuerzo colectivo.Para asegurar la máxima compatibilidad y revisar el compromiso, convocaron a 30 candidatos, quedaron 17 y hoy son 13. En términos legales es una cooperativa de responsabilidad limitada y capital variable, figura que define cómo se reparte el dinero.Heynee Trejo, politóloga y encargada de establecer Comeci, explicó que excedentes se reparten según lo aportado, y no todo se aporta en dinero: hay quien puso capital, quien puso bienes y quien pone tiempo, que también se paga.»Sí somos socios, sí somos dueños, pero también somos trabajadores», comentó.Las decisiones se votan en asamblea y la adhesión o separación de la organización es voluntaria, como rige el principio del cooperativismo, y su forma de liderazgo es horizontal, sin jerarquías rígidas.En el plano laboral, cuando aparece un proyecto se invita a los socios, se cobra y se reparte. Aarón y algunos socios más mantienen trabajos en paralelo y la idea es migrar los clientes que tienen a Comeci.El grueso de su negocio se centra en la protección de la información de las empresas que los contratan, un servicio de monitoreo activo 24/7. Esto los obliga a cubrir madrugadas y fines de semana. Talavera quiere que la guardia nocturna la haga un sistema automatizado y no la persona socia.Una parte menor, pero también importante, es la Hackacademy, su área educativa, nombre inspirado del programa de TV Azteca La Academia, en la que brindan cursos a costos accesibles.El fin último de la cooperativa, comentó Talavera, no es para enriquecerse, sino para mejorar la calidad de vida de sus miembros. Él se opone a la idea de pasar 50 años en una oficina para disfrutar solo de un puñado de tiempo en el retiro.»Aquí todos somos estrellas y aquí todos brillamos», zanjó Trejo.