Ciudad Juárez.- Mientras que en la Ciudad de México miles marcharon ayer contra el gobierno de Claudia Sheinbaum en una protesta nacional convocada originalmente por jóvenes de la ‘Generación Z’ contra la violencia que vive el país, en Juárez el llamado solamente alcanzó a convocar a 40 personas.
Más tarde, fueron alrededor de 500 personas las que asistieron a manifestarse en la Plaza de la Mexicanidad, donde se sumaron activistas, integrantes de partidos políticos y ciudadanos con pancartas en contra del actual gobierno de Morena.
Enojada, rabiosa, exagerada, más diversa que una sola generación, la marcha cubrió del Ángel de la Independencia hasta el Zócalo con gritos comunes: “¡Fuera Morena!”, “¡Fuera Claudia!” y “¡Queremos paz!”.
Al llegar a un Zócalo sin bandera, una parte derribó las vallas de cuatro metros con las que el Gobierno protegió el Palacio Nacional entre gritos de “¡Asesinos, asesinos!”, en referencia al homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ultimado a balazos a pesar de tener protección militar contra el crimen.
Por primera vez, las enormes vallas que usa el Gobierno contra las manifestaciones fueron derribadas. Remachadas con soldadura, ni siquiera la CNTE lo había conseguido un día antes.
El único antecedente fue durante la toma de protesta de Enrique Peña Nieto con un camión en San Lázaro. Y sí: ahí estaban, los integrantes de la manifestación que la presidenta Claudia Sheinbaum acusó de ser “bots” y manipulados y ser promovidos por la supuesta derecha internacional. Lo evidente era la constancia de la molestia.
“¡Y retiemble en sus centros la tierra al sonoro rugir del cañón!..”, cantaba la mayoría de los asistentes al Zócalo, mientras el enfrentamiento seguía en la esquina hacia la Suprema Corte de Justicia.
Lo común también fue la ropa blanca, así como las banderas de México y la negra con calavera de la Generación Z. También la imagen de Carlos Manzo.
Lo diverso, lo exagerado fue la rabia: “¡Presirvienta! ¡Presirvienta!”, gritaban algunos contingentes. “¡Fuera el narcogobierno!”,
“¡Revocación a la chacha de Obrador!”, decían. “¡Fuera el comunismo! ¡Viva Cristo Rey!”.
“Tuve un atentado en abril por parte del crimen organizado. La Fiscalía dice que no hay pruebas, cuando incluso hubo testigos presenciales, y no me han querido resolver la carpeta”, dijo Juan Carlos Bolaños, de Hidalgo, que caminó durante la marcha con unas muletas.
“¿Cuáles más pinches pruebas? Tengo un terreno de diez hectáreas, el crimen organizado quiere quitármelo, en México no hay seguridad, no hay crecimiento, no hay nada”, reprochó.
‘Nos prometieron paz y abrazaron a los narcos’
Jóvenes vestidos de negro, hombres con sombreros, un grupo a caballo, cortadores de aguacate de Michoacán, una banda sonorense, porque la violencia está en todo el país. “Nos prometieron paz y abrazaron a los narcos”, decía un cartel.
La marcha cubrió de Bucareli hasta el Ángel hacia el Zócalo. Hasta los vendedores ambulantes vendieron banderas con consignas.
“Aproveche, 20 pesos, esta marcha será histórica”, decían.
Sobre 5 de Mayo, en la entrada del Zócalo, los bloques de concreto con los que el Gobierno pretendía impedir el paso habían desaparecido. Adelante sonaban ya los primeros golpes contra las vallas de metal de la Catedral. Una adulta mayor golpeó con su bastón la pared de fierro. “¿A qué le temen?”, señaló.
Ya sobre el Zócalo, los manifestantes ocuparon toda la plaza, pero no había ningún templete para ningún discurso, como si el mensaje fuera la presencia.
“¡Narcoestado, narcoestado!”, gritaron, mientras un grupo lograba derribar una parte del cerco en la esquina de Pino Suárez.
“¡Carlos no murió, el Gobierno lo mató!”, coreaba la demás gente. Hubo gas de extintores, piedras contra los policías que estos devolvían, y por fin, el muro se vino abajo.
La Policía con escudos y cascos rompió su formación detrás de las vallas y avanzó hacia el Zócalo. Devolvió los bloques de piedra contra los manifestantes.
“¡Abrazos, no balazos!”, gritaron entonces. Algunos, los mayores, comenzaron a retirarse por 20 de Noviembre. Del otro lado se mantuvieron expectantes, cantando el Himno. “¡Un soldado en cada hijo te dio!”.
Se acercaban las dos de la tarde, tres horas después de la salida del Ángel, y los enfrentamientos continuaban. La presidenta daba un discurso en Campeche. “¡Viva México!”, coreaban en el Zócalo.
“¡Estamos cansados de estos huevones!” y “¿Dónde están esos abrazos, hijos de su repu… madre?”, gritaban.“¡Claudia, queremos entrar!”, “¡No quiero una beca, quiero un empleo!” y “¡Este es el inicio!”, dijo una mujer al pie del asta, “esto es un inicio”.
Termina movilización con 120 heridos y 40 detenidos
El saldo de la marcha de la Generación Z fue de 120 heridos, entre ellos 100 policías y 20 civiles, además de 40 detenidos, informó el jefe de la Policía, Pablo Vázquez.
Del total de heridos, 60 policías y 20 civiles fueron atendidos en el sitio, mientras que 40 agentes fueron trasladados a un hospital por cortaduras, entre otras lesiones. Al menos cuatro son tratados por traumatismos.
En cuanto a los detenidos, 20 fueron presentados ante un Ministerio Público por delitos como lesiones, mientras que los restantes por faltas administrativas.
Vázquez fue cuestionado sobre los hechos violentos contra los representantes de medios, como el robo de equipo fotográfico y golpes a un fotógrafo, así como las pedradas por parte de los policías.
En ese sentido, comentó que el área de asuntos internos investigará los hechos.
En la conferencia estuvo presente también el secretario de Gobierno, César Cravioto, quien acusó a la oposición de convocar a generar caos durante la manifestación.
Además, justificó que los agentes repelieran las agresiones de los manifestantes.
“El problema es que cuando quien convoca a la marcha convoca a agredir, a generar caos, a afectar el bien público y el bien privado, como lo vimos también en la marcha del 2 de octubre”, dijo.
“No hay una acción de la Policía al inicio de las agresiones de los manifestantes, y es interesante hacer una reflexión cuando estuvimos en esta misma sala después del 2 de octubre que nos decían ‘¿por qué no reaccionó la Policía?’ Dijimos, vamos a revisar los protocolos, lo único que hizo la Policía el día de hoy fue proteger Palacio Nacional, la Corte y repeler las agresiones.
“La responsabilidad de ninguna manera es de las fuerzas policiacas de la ciudad”.












