Aunque Godzilla lleva más de medio siglo pisoteando por ahí, “Godzilla Minus Zero” es una secuela. Continúa la bastante excelente y ganadora del Oscar “Godzilla Minus One”, un reinicio de la franquicia kaiju que devolvió a Godzilla a sus raíces del Japón de posguerra.El director, guionista y experto en efectos visuales Takashi Yamazaki mantiene en “Godzilla Minus Zero” un gran sentido de las texturas tanto del escamoso monstruo como del Japón de época, algo que sigue siendo muy gratificante.La película retoma la historia dos años después de la anterior, en 1949. La continuación, como su predecesora, combina un drama a escala humana con un gusto por el espectáculo de pisotones.La película retoma la historia del expiloto kamikaze Kôichi Shikishima (Ryunosuke Kamiki), su esposa Noriko (Minami Hamabe) y su hija pequeña, Akiko (Sae Nagatani). El ambiente posterior a la Segunda Guerra Mundial, de trauma y pérdida, sigue impregnándolo todo. Los padres, conscientes de los muchos niños huérfanos en la escuela de Akiko, le advierten que no se alegre demasiado cuando vayan a recogerla.
El nacimiento del monstruo
Nacido en 1954, Godzilla surgió como una alegoría de la bomba atómica. Con el paso de las décadas, la serie de monstruos a menudo perdió el contacto con el duelo del que nació. Si bien el renacimiento en japonés de Toho que propone Yamazaki es, de manera más inmediata, digno de elogio por sus imágenes dinámicas pese al bajo presupuesto, su proyecto de recuperación consiste tanto en volver al estado mental aturdido y traumatizado del Japón de posguerra.Así que cuando aparece el dragón Ghidorah, que escupe rayos, su estela de destrucción se parece más a una reaparición fantasmal de traumas anteriores. El profesor Kanji Murakami (Min Tanaka), tras perder a su familia en el bombardeo de Hiroshima y ver el distrito de Ginza, en Tokio, arrasado en “Godzilla Minus One”, vive el destrozo de Ghidorah en la ciudad de Matsumoto como un episodio de estrés postraumático.Murakami no es la figura principal de “Godzilla Minus Zero”, pero quizá sea la más interesante. Su furia vengativa contra los estadounidenses que ocupan el país añade una dimensión política al drama. El Ejército de Estados Unidos, ausente en “Godzilla Minus One”, aparece aquí como una presencia puramente interesada que no quiere saber nada de la nueva crisis de Japón.En cambio, detener a Ghidorah recae en un grupo improvisado encabezado por el ingeniero naval Kenji. Su equipo incluye a una recién llegada: la meteoróloga Makoto Aoyama (Masami Nagasawa), que puede predecir los movimientos de los kaiju a partir de patrones meteorológicos. Kôichi y Noriko también se suman a regañadientes al esfuerzo, una decisión tortuosa porque implica dejar atrás a su hija, probablemente para siempre.










