Ciudad Juárez.- El actor, director y comediante Fernando Bonilla se prepara para presentarse en Ciudad Juárez con Corte de caja, un espectáculo de stand-up que marca un punto de inflexión en su carrera: por primera vez se presenta sin personajes, apostando por una narrativa íntima basada en su propia vida.
Un comediante inquieto y en constante búsqueda
El actor, director y comediante Fernando Bonilla conversó en entrevista telefónica con Isabel Pérez y Yukari Alvarado de El Diario de Juárez, sobre su trayectoria, su relación con el teatro y el proceso personal detrás de este show que lo muestra en una faceta más vulnerable.
“Estoy muy contento de platicar con ustedes y también de próximamente estar por allá, en Chihuahua y en Juárez. Me da mucho gusto, es un placer estar aquí con ustedes y, de igual manera, poder reencontrarme con el público de allá”, expresó al iniciar la charla.
Sobre su trayectoria y la forma en la que se define a sí mismo, Bonilla explicó que se trata de una persona inquieta, con una carrera marcada por la exploración constante de distintos lenguajes escénicos.
“Creo que soy una persona muy inquieta, que no se ha sentido cómoda nunca estando en un solo lugar. Eso me ha llevado a explorar muchos territorios: la escritura, la dirección, la actuación y distintos tonos, estilos y géneros”, señaló.
Aunque su trabajo ha abarcado diversas disciplinas, reconoció que la comedia ha sido el género que mayor proyección le ha dado en el ámbito mediático. En ese camino, destacó la creación de personajes que han trascendido del teatro a la televisión.
“Específicamente, un personaje que inventé para teatro hace muchos años y que alcanzó cierta notoriedad recientemente en televisión: el Diente de Oro, con quien tengo también un pódcast, además de la serie La oficina, que protagonizo y que ha tenido muchísimo éxito”, añadió.
“Corte de caja”: reírse de uno mismo
El Diario: Fernando, eres una figura que ha sabido construir su camino desde los escenarios, el doblaje y la comedia, conectando con distintas generaciones y estilos, siempre con una propuesta muy particular. Hoy queremos adelantarnos a esta etapa que estás viviendo y a lo que traes a la frontera con Corte de caja, un show que ha llamado la atención por su honestidad y cercanía con el público.
Fernando Bonilla: Sí, es un show de stand-up. Es el primer espectáculo que escribo y hago sin personaje. He hecho mucho stand-up con el Diente de Oro, pero este es un espectáculo mucho más íntimo y frontal, porque utilizo mi propia biografía, mis propias telarañas mentales, mis fracasos y mis éxitos para generar humor.Lo escribí al cumplir 40 años, y tiene que ver con lo que significa estar a la mitad de la vida y hacer un corte de caja: una valoración de lo que he sido y de lo que me tocará hacer en el futuro, con muchísima ironía y humor negro.
La conexión con el norte
ED: ¿Cómo se siente presentar este monólogo aquí, considerando que uno de tus personajes más virales, el Diente de Oro, es justamente una parodia de la idiosincrasia norteña?
FB: Tengo una enorme afinidad por la cultura norteña. Le tengo mucho cariño a Juárez. He estado varias temporadas allá; dirigí una obra en 2011 en la Aduana, en el teatro del Morelos. Es una ciudad que he visitado muchas veces con distintos espectáculos.Creo que el público lo va a disfrutar mucho. Al espectáculo le ha ido muy bien en otras plazas. No repite la misma fórmula de otros shows con el Diente de Oro, pero es una comedia muy honesta y franca, y creo que eso embona muy bien con la cultura norteña.
El peso del nombre y la identidad
ED: También hay un tema interesante: el peso del nombre. En este show hablas sobre el concepto de “nepo baby” dentro de tu historia familiar. Vienes de una formación teatral rigurosa y has dirigido más de 20 montajes, pero mucha gente te descubrió recientemente en pantalla. ¿Este monólogo es tu forma de decirle al público quién es Fernando Bonilla?
FB: No lo sé. Más bien es una manera de preguntarme quién soy, esperando que eso sea divertido de ver.El legado de mi padre ha sido muy determinante en mi vida. Me fui peleando con eso durante mucho tiempo, reconociendo los privilegios, pero también la carga de que mi trabajo pudiera verse condicionado por ser su hijo.Eso me hizo dar muchos tumbos. Me dediqué mucho tiempo a dirigir y escribir para hacer lo que me apasionaba sin estar frente a cámara o sobre el escenario. Eventualmente tuve que reconciliarme con eso, porque es algo que me gusta y que hago bien.Con el tiempo he aprendido a abrazar lo positivo que me dejó mi padre —una figura amorosa y cercana— y a soltar lo que no me nutre. Este espectáculo habla mucho de eso desde la comedia. Sigue siendo una búsqueda sobre quién soy, qué hago en esta vida y cuál es el sentido de todo esto.
El teatro como ancla
ED: Muchos te conocimos desde el doblaje y ahora te vemos encabezando proyectos importantes. ¿Qué tanto te ha servido esa disciplina para este momento de tanta exposición?
FB: El doblaje lo dejé hace mucho tiempo, aunque lo disfruté mucho y me gustaría retomarlo. No he regresado porque no se ha dado la oportunidad.Del teatro sí conservo muchísimo. El teatro es mi hogar, es donde me formé y donde siempre quiero regresar. Por ejemplo, en La oficina, muchas herramientas del teatro fueron fundamentales, como la improvisación.Además, el teatro es un gran lugar para no perder el piso. Te recuerda que el trabajo es fugaz y que lo importante es el presente.
Entre la incomodidad y el humor
ED: En Corte de caja tocas temas como la terapia y el crecimiento personal. ¿Es más difícil hacer reír en televisión o pararte solo en un escenario a hablar de tu propia vida?
FB: Creo que pueden estar hermanados. Son proyectos con un tipo de humor que me resulta muy afín. La incomodidad, por ejemplo, es algo que también se explota mucho en Corte de caja.Son cosas distintas: La oficina implica el trabajo de mucha gente, mientras que aquí estoy solo en el escenario. Pero ambas parten de una misma lógica de comedia y de búsquedas personales.
Una versión sin filtros
ED: Finalmente, Fernando, la cita es este 8 de mayo en el Teatro El Paseo. ¿Con qué versión tuya se va a encontrar el público?
FB: Se van a encontrar con una versión muy íntima. Es un espectáculo que expone aspectos muy profundos de mi vida. No estoy haciendo un personaje; no voy a interpretar a Jero ni al Diente de Oro.Pero puede ser muy interesante para quienes siguen mi trabajo entender el origen de esos otros proyectos.
La invitación
A toda la gente de Juárez y de El Paso, los invito a que no se pierdan Corte de caja, mi show de stand-up, que estaré presentando el próximo 8 de mayo en el Teatro El Paseo. Estoy seguro de que se van a divertir mucho. Será un encuentro en vivo, directo y muy especial.












