Las operaciones del narcotráfico en la franja fronteriza con México han impactado de manera directa a agricultores y ganaderos de Texas, pero también a productores del lado mexicano, denunció el comisionado de Agricultura estatal, Sid Miller, al referirse a la violencia generada por los cárteles en la región.
El funcionario sostuvo que los grupos criminales no solo trafican drogas, sino que interfieren en las cadenas de suministro, extorsionan a productores y convierten tierras agrícolas en zonas de riesgo.
“Estos cárteles malvados no solo venden veneno; son una amenaza directa y mortal para la esencia de Texas: los agricultores y ganaderos. La violencia derivada de las guerras entre cárteles en México ha obligado a los productores agrícolas a armarse, modificar sus calendarios de siembra, abandonar los campos cerca de la frontera y vivir con el temor constante de secuestros, extorsión y disparos dispersos.
“Imagínate dejarte la piel cultivando o cuidando ganado, solo para que los matones de los cárteles conviertan tu tierra en una zona de guerra. Familias destrozadas, medios de vida arruinados, comunidades envenenadas, literal y figurativamente, por inundaciones de fentanilo e intimidación brutal”.
Miller aseguró que esta dinámica no distingue fronteras. Señaló que en México los cárteles extorsionan a agricultores, controlan rutas de traslado y afectan la producción, de acuerdo con un comunicado emitido por el Departamento.
Tras la caída de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias El Mencho, el comisionado consideró que es momento de terminar con lo que describió como 40 años de terror de los cárteles.
Hizo un llamado directo al presidente Donald Trump para que actúe con firmeza y encabece una ofensiva definitiva contra estos grupos, al argumentar que la seguridad alimentaria está estrechamente ligada a la seguridad nacional.
En una publicación de Facebook, la oficina del comisionado también pidió a los texanos unirse en oración por la seguridad y protección de las comunidades agrícolas afectadas por la violencia en la frontera, al tiempo que exigió acciones contundentes para frenar el impacto del crimen organizado en el campo de ambos países.











