Las tensiones por la discusión de la nueva Ley de Aguas escalaron este martes en el Congreso del Estado, cuando productores rurales abuchearon, increparon y finalmente expulsaron del recinto a Martín Solís Bustamante, exlíder de El Barzón y exdirector de Fomento Agropecuario en la pasada administración estatal.
El incidente ocurrió durante las mesas de diálogo organizadas para escuchar las distintas posturas sobre la iniciativa. El ambiente ya era tenso desde el inicio, pero la situación se desbordó cuando Solís pidió el uso de la palabra.
Apenas comenzó a hablar, varios asistentes, principalmente productores inconformes con su participación, lo acusaron de haber traicionado las causas campesinas y lo interrumpieron con gritos de “¡traidor!” y “¡vendido!”.
La molestia subió de tono cuando un grupo se acercó al estrado e intentó bajarlo por la fuerza, generando una trifulca que obligó a intervenir a organizadores y personal de seguridad.
A pesar de los empujones y del ruido, Solís intentó continuar su intervención. Alcanzó a señalar que tenía “coincidencias y diferencias” con los productores y que creía estar en “un espacio plural” para exponerlas, pero sus palabras se perdieron entre rechiflas y consignas.
Mientras avanzaba, los abucheos continuaron y algunos productores exigían que no se le permitiera regresar a los espacios de discusión.
Fuera del recinto, Solís lamentó la falta de condiciones para el diálogo, reiteró que su intención era contribuir al análisis de la ley y no provocar confrontaciones, y expresó su sorpresa por la virulencia de la reacción en su contra.
El nombre de Martín Solís generó divisiones dentro del sector productivo desde hace años. Para algunos grupos campesinos, su paso por el gobierno estatal lo alejó de las demandas históricas del movimiento barzonista.
Para otros, sigue siendo una figura con experiencia en temas agrarios y de gestión del agua. Esta polarización se hizo evidente en el Congreso, donde cualquier referencia a su participación encendía los ánimos.











