¡Están bien altotes! Es uno de los comentarios más comunes de escuchar cuando personas del norte viajan al sur del país, o en su defecto, personas del sur del país viajan al norte. Y es que entre un choque cultural, siempre salen a relucir los acentos, la gastronomía, la vestimenta y en este caso en específico, la altura se vuelve punto de interés para el forastero.
Acorde a la UNAM, existe un contraste notorio entre la estatura que posee la población del norte con la del sur. En promedio, la diferencia oscila en un aproximado de ocho a diez centímetros. En términos generales, la media de altura en México, en los hombres de 19 años es de 1.70 metros y en las mujeres de 1.57.
¿Por qué la gente del norte es más alta?
Acorde a María Elena Sáenz Faulhaber, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, la diferencia de estatura que existía hace 200 años con la de hoy es de 10 centímetros. No obstante, la distinción entre norte y sur ya era notoria desde la independencia.
Sáenz Faulhaber señala que indudablemente, la conquista influyó en la genética de los habitantes del país al crearse las condiciones del mestizaje, es decir la mezcla indígena con la española. Sin embargo, hay que hacer un énfasis en que los conquistadores provenientes de España, tampoco poseían una gran altura, ya que los Europeos con mayor altura eran los pertenecientes al norte de Europa.
Del mismo modo, asevera que de los padres se hereda la estatura a desarrollar para la etapa adulta. Es importante destacar que, a pesar de que el factor genético sea una directriz, el incremento de la altura va a depender mucho del entorno donde la niña o el niño crezca.
De esta forma, es posible observar que no solo el mestizaje ha influido, sino también la alimentación, la cual ha cambiado drásticamente desde la época de la independencia; y no solo eso, sino que en la actualidad, acorde con la UNICEF, existe un alto índice de desnutrición y malnutrición en niñas, niños y adolescentes mexicanos, lo cual favorece a variación en tallas, alturas, y enfermedades como obesidad, diabetes, y males cardíacos.
Según la investigadora de la UNAM, bajo esta perspectiva, podemos ver el caso particular del estado de Chihuahua, donde el componente principal, es su calidad como estado fronterizo, ya que esto beneficia a las condiciones sanitarias y ambientales, las cuales podrían diferir con el sur del país. También interviene el mestizaje diferencial que existe con la población de Estados Unidos.
Finalmente, Sáenz Faulhaber, señala que más allá de la genética, cuestiones como la alimentación y salud intervienen en el desarrollo corporal de los habitantes. Ejemplifica, que 200 años atrás no existían los problemas de obesidad, ni males cardíacos o circulatorios, siendo distinto hoy en día, donde la población es una de las más obesas del mundo. Por lo que invita a tener cuidado con la alimentación, especial con niñas, niños y adolescentes.











