En tren, caminando en el desierto, de raite en la carretera, esquivando retenes de migración es como se está viviendo el fenómeno que está arribando a Ciudad Juárez, para cruzar la frontera a El Paso, Texas.
“Venimos luchando desde Venezuela pero Estados Unidos, nos la pone difícil con tanto cerco de púas, de la puerta 36 ya nos sacaron a empujones”, contó Luis Pérez quien viaja con su esposa e hija de 6 años de edad.
Ellos contaron que luego de recorrer siete países llegaron a México y es aquí donde empezaron a sufrir extorsiones, secuestros, tuvieron que subir al tren y de Chihuahua capital los bajan y es ahí donde empiezan a atravesar el desierto para escapar de agentes del Instituto Nacional de Migración.
Se le preguntó si venía más gente del sur de México y dijo que sí que son miles, pero no han podido llegar porque migración no les permite salir de Tapachula y Villahermosa, tienen que escapar para lograr llegar a Ciudad Juárez y al estar a metros de su destino se encuentran con un resguardo que no se imaginaban.
“Esto que estamos viviendo aquí, es muy diferente a lo que nos habían contado otros compañeros, nos dijeron que era muy fácil pero no”, dijo el venezolano.











