La disminución que registra la producción de metales como oro y plata en Chihuahua se debe principalmente a que varias de las minas en operación entraron en etapa de madurez, lo que provoca una reducción gradual en la cantidad de mineral extraíble. Así lo explicó Bernardo Olvera Picón, expresidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México en Chihuahua y gerente regional de exploración de Fresnillo PLC, quien señaló que operaciones como San Julián y Pinos Altos enfrentan un proceso natural de disminución de reservas y producción.
El especialista explicó que una mina no mantiene indefinidamente los mismos niveles de extracción, debido a que conforme avanza la explotación se reduce el mineral disponible en las zonas trabajadas. Esta situación provoca que las operaciones entren en etapa de madurez, en la que la producción comienza a declinar respecto a los niveles alcanzados durante sus mejores años. De acuerdo con Olvera Picón, este comportamiento incide directamente en las estadísticas mineras del estado.
La situación se observa en algunas de las principales operaciones que sostienen la actividad extractiva estatal. El especialista mencionó particularmente a San Julián y Pinos Altos, al señalar que ambas minas han sido pilares de la producción, pero sus reservas comenzaron a disminuir conforme avanza la explotación. Esta reducción no significa un cierre inmediato de operaciones, sino un descenso gradual en la cantidad de mineral extraído.
Olvera Picón enfatizó que, aunque los precios elevados del oro y otros metales permitieron reactivar proyectos y zonas marginales, el factor no ha sido suficiente para detener la tendencia descendente de la producción estatal. A su consideración, el comportamiento de las cotizaciones generó condiciones favorables para recuperar rentabilidad en algunas operaciones, pero la causa principal de la disminución continúa siendo el agotamiento progresivo de reservas.
El problema adquiere mayor relevancia debido a que la reducción de producción en unidades activas no se compensa de manera inmediata con nuevos proyectos. Encontrar un yacimiento, comprobar su potencial, realizar perforaciones, cuantificar recursos y determinar su viabilidad requiere años de estudios técnicos. Por ello, Olvera Picón destacó que la exploración minera resulta fundamental para incorporar reservas antes de que caiga la extracción existente.
El especialista señaló que la exploración debe realizarse tanto en los alrededores de las minas en operación como mediante la búsqueda de nuevos depósitos. Como ejemplo mencionó los trabajos mantenidos alrededor de San Julián, donde existen proyectos en etapas tempranas que requieren mayor perforación y conocimiento geológico. La finalidad es identificar recursos que eventualmente se incorporen a las operaciones o formen nuevos complejos.La reducción de reservas explica por qué el estado requiere mantener actividad constante de búsqueda minera. De acuerdo con Olvera Picón, la entidad cuenta con un importante potencial geológico, pero los nuevos hallazgos requieren tiempo para convertirse en operaciones productivas. Por ello, existe un periodo de transición entre el declive natural de las minas actuales y la entrada en producción de nuevos yacimientos.En este contexto, la caída productiva no refleja falta de mineralización en el territorio, sino el comportamiento natural de unidades que aportaron altos volúmenes de oro y plata. Para Olvera Picón, la respuesta consiste en incrementar la exploración para hallar nuevos yacimientos, pues la incorporación de proyectos resulta determinante para recuperar los niveles extractivos de Chihuahua.











