Cumple John Cena 20 años como actor frente a la pantalla

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San Diego — El 13 de octubre de 2006, luego de haber forjado una carrera meteórica en el mundo de la lucha libre, John Cena estrenó la película de acción “El Marine”, su debut en la actuación.La apuesta, impulsada por WWE Films, fue un desastre de taquilla y crítica. Pero el oriundo de West Newbury, Massachusetts, siguió picando piedra hasta que, poco a poco, logró ganarse un lugar privilegiado en Hollywood.Tuvo que pasar poco más de una década para que los frutos de su profesión alterna se notaran. Los éxitos de taquilla como “Blockers” y “Bumblebee”, comenzaron a apilarse, hasta que la novena película de la saga “Rápidos y Furiosos” finalmente lo encumbró como estrella.“He tenido mucha suerte de contar con entrenadores y líderes que me han desafiado constantemente a salir de mi zona de confort”, reconoce John Felix Anthony Cena (su nombre real) en entrevista.Sin miedo al ridículo, evitando encasillarse y fiel a su filosofía de vida, Cena ha podido explotar su carisma en “El Escuadrón Suicida” y su exitosa serie spin-off “Peacemaker”; su dotes dramáticas en “The Independent”, y su vena cómica en proyectos como “Barbie” y la bilogía “Vacation Friends”.“Yo no soy quien financia las películas, así que, siempre que se presenta una oportunidad, quiero analizarla. Lo que busco en todas las oportunidades, primero, es qué tan buena es la historia, porque eso significa que tenemos un plan”, explica Cena, de 49 años.“También me pregunto: ‘¿quiénes son los productores?’. Porque las cosas seguramente van a salir mal, y un buen productor sabe cómo manejarlo. Finalmente: ‘¿Quién es el mentor? ¿Quién es el director? ¿Es alguien que puede ayudarme a mejorar y desafiarme como persona?’”.A 20 años de su transición, el ídolo de la WWE presume unas 35 películas en su filmografía, que han recaudado en conjunto poco más de 5 mil millones de dólares a nivel mundial. Sin embargo, él prefiere mantenerse humilde y seguir saliendo de su zona de confort.Ha incursionado en la música (es rapero y pianista) y la escritura (tiene un libro para niños, “Elbow Grease”), ha sido productor ejecutivo de varios filmes y ha concedido más de 650 deseos a niños con enfermedades a través de Make-A-Wish, la mayor cantidad en la historia de la fundación, lo que le otorgó un Récord Guinness.“La gente no crece en la comodidad. No crecemos haciendo lo mismo una y otra vez. Hay que desafiarse a uno mismo. ¿Cómo puedo hacer lo que la gente ya espera de mí, pero con una mentalidad diferente? Con un oponente diferente, en un lugar diferente”, reflexiona.Pese a una carrera llena de logros, que incluyen 17 campeonatos mundiales -récord histórico en la lucha libre-, y una batalla ganada contra el cáncer de piel, a Cena no le gusta verse como un ejemplo a seguir. Prefiere seguir aprendiendo de otros líderes y ámbitos.“Nunca me he sentido como el coach de alguien, ese es el director y los productores. Ellos son los que se encargan de la parte técnica. Nosotros, los actores, somos los jugadores. La confusión surge cuando hay una disputa por ser el entrenador en el equipo. Yo nunca participo en esa disputa. Soy un jugador y quiero saber de mi entrenador cuál es la estrategia”, puntualiza.“Uno en la vida no debería prescindir nunca de una buena explicación. Decir: ‘Oye, ¿por qué hacemos esto?’. Si la respuesta es: ‘porque lo digo yo’, eso no basta. Pero si es: ‘quiero hacer esto por estas razones’, esa sí es una excelente explicación. Creo que hay nobleza en buscar una buena explicación de tu líder, y también la hay en aceptarla, y por eso hago estos trabajos que tanto me apasionan”.