La Acequia Madre es considerado un momento histórico de Ciudad Juárez de los pocos que siguen funcionando a nivel nacional dentro del Camino Real Tierra Adentro, indicó Jorge Carrera Robles, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Chihuahua (INAH).
Expuso que este cause mantiene una evidencia de lo que fue el proceso de mestizaje en lo que hoy es la frontera de México con Estados Unidos y nos habla de un Juárez agrícola, un lugar de paso de mercancías, con viñedos, con algodón.
“La Acequia madre es un monumento invisibilizado y de los pocos que siguen funcionando a nivel nacional dentro del Camino Real de Tierra Adentro, es realmente un monumento histórico que mantiene una evidencia de lo que fue finalmente el proceso de mestizaje de lo que hoy es la frontera de México”, dijo.
Recordó que la esta acequia habla de un Juárez agrícola, con ganadería, que iba desde el centro de lo que hoy es la ciudad hasta San Elizario que en aquel entonces estaba al sur del río y no de lado americano.
El director del INAH externó que el tema de la Acequia Madre está todavía en ciernes, “que necesitamos entre todos ir tomando conciencia de su importancia y confío en que podamos ir recuperándola de tramo en tramo, no en términos de conductora de agua, sino de mensajes históricos, de espacios culturales, de apropiación de un patrimonio que nos desbulló por la modernidad del siglo XX”, subrayó.
Comparó la acequia de Ciudad Juárez como el acueducto de la ciudad de Chihuahua, pero este que está en la frontera está a ras de suelo.
Para el historiador José Luis Hernández comentó que cuando vino Benito Juárez encargó que se hiciera la bocatoma por el rumbo de las compuertas para controlar en el tubo de la acequia.
Agregó que la acequia le dio vida a los sembradíos que había en los lados, porque anteriormente el río se desbordaba y regaba lo que era la colonia Bellavista, La Playa, el Barrio Cuauhtémoc, pero ya después se canalizó y se dejó la Acequia Madre.
El agua que era conducida por la acequia era la que regaba los sembradíos de algodón que había para el Valle de Juárez que era el producto de mejor calidad a nivel mundial.
El historiador de Ciudad Juárez aseveró que los productores de algodón sobreexplotaron los campos agrícolas, por eso dejaron de sembrar algodón porque ya no se producía; es decir, hicieron improductiva la tierra, es por eso, que decidieron vender los terrenos para que se hicieran fraccionamientos.











