La suspensión del transporte público en la ruta Juárez-Porvenir volvió a complicar la movilidad de habitantes del Valle de Juárez, quienes aseguran que trasladarse por cuenta propia representa un gasto considerable, pero aun así están dispuestos a pagar una tarifa que permita mantener el servicio.
La problemática no es nueva para las comunidades rurales de esta zona, donde durante años la falta de transporte complicó el acceso de las familias a Ciudad Juárez para acudir a trabajar, estudiar, realizar compras o recibir atención médica. La existencia de una ruta regular representó una alternativa para quienes no cuentan con vehículo propio.
Actualmente, las seis unidades que prestaban el servicio dejaron de operar, luego de una controversia relacionada con el incremento de las tarifas: tres fueron decomisados y, ante la incertidumbre de que los tres restantes fueron retirados, la concesionaria optó por suspender el servicio de las tres unidades restantes .
De acuerdo con Luis Manuel Aguirre, subsecretario de Transporte, la autoridad estatal busca reunirse con otros concesionarios para encontrar una opción que permita restablecer los recorridos.
“Estamos en reunión con concesionarios para buscar de inmediato o lo antes posible alternativas para que brinden el servicio”, señaló el funcionario, quien explicó que la empresa que anteriormente operaba la ruta incrementó los cobros de manera unilateral, situación que generó inconformidad entre usuarios y que, de acuerdo con la autoridad, puede ser motivo de sanción.
Para los habitantes, sin embargo, el problema no se reduce únicamente al precio del pasaje. Cuando no hay camiones disponibles, deben recurrir a taxis, vehículos de plataforma u otros medios que elevan considerablemente el gasto diario. Ernesto Robles Quiñones, habitante de la zona, explicó que incluso quienes cuentan con automóvil enfrentan dificultades cuando sus unidades están en el taller.
“Yo en lo personal tengo algo, pero cuando está en el taller o algo pues tengo que hacer otro transporte público; entonces, eso nos implica gastos muy fuertes”, comentó.
El costo del transporte privado puede representar una diferencia importante para las familias. Robles relató que, antes de contar con el servicio directo, algunos usuarios tenían que trasladarse hasta determinados puntos para después tomar un taxi hacia sus comunidades, con cobros que podían llegar a los 140 pesos en recorridos hacia lugares como San Agustín, mientras que para quienes viven más lejos el gasto era todavía mayor.
Ante este escenario, habitantes sostienen que existe disposición para pagar por el transporte público, incluso si se requiere revisar la tarifa intermunicipal, siempre que el servicio sea constante y permita a las familias llegar a sus destinos sin asumir los costos de un traslado privado.
“Hay algo, alguna gente no, no toda; la mayoría están de acuerdo en pagar lo que se pretende cobrar por parte de la empresa, pero hay personas de bajos recursos que pues son las que sí se les va a afectar más el aumento”, explicó el habitante.
Aguirre precisó que actualmente se deben diferenciar las tarifas intermunicipales, correspondientes a los recorridos entre comunidades del Valle de Juárez y Ciudad Juárez, de la tarifa urbana que se aplica una vez que las unidades ingresan a la ciudad.
Indicó que la tarifa urbana general permanece en 12 pesos, mientras que existen tarifas preferenciales para estudiantes, adultos mayores, personas con discapacidad y otros grupos.
Mientras autoridades y concesionarios buscan una solución, los pobladores pidieron que las negociaciones se mantengan abiertas y que no se deje sin transporte a las comunidades.
La empresa Star Soluciones también presentó un escrito ante autoridades estatales para solicitar la reactivación de la ruta y plantear la necesidad de garantizar el derecho a la movilidad de los habitantes del Valle de Juárez.
La petición ocurre después de que las lluvias y problemas de drenaje afectaran la carretera Juárez-Porvenir y provocaran una suspensión previa del servicio. Para las comunidades, recuperar la ruta significa volver a contar con una conexión necesaria para acudir a escuelas, centros de trabajo, hospitales y establecimientos comerciales de Ciudad Juárez.
Por ahora, la Subsecretaría de Transporte mantiene reuniones con posibles concesionarios para encontrar una alternativa. Los usuarios, por su parte, esperan que el diálogo permita recuperar el servicio y establecer una tarifa que sea sostenible para los operadores, pero que también puedan asumir las familias que dependen diariamente de este recorrido.











