De veinte personas de diferentes nacionalidades es la ocupación en el albergue municipal Felipe Ángeles, con flujo constante de llegadas y salidas; provenientes de Cuba, Ecuador, México, Camerún, Honduras, Venezuela, Colombia, Guatemala y uno de Bangladesh.
“Las personas migrantes y algunas otras también desplazadas locales que vivían en lugares precarios y que no cuentan con una red de apoyo dentro de la ciudad y que se han visto afectadas por eventos climatológicos han estado llegando a los espacios que se adaptaron para estas personas, personas en movilidad y damnificadas ahí en el Felipe Ángeles”, informó Santiago González, director de Derechos Humanos del Municipio.
Dio a conocer que en esta semana se han acercado nueve personas, de las cuales tres ya se retiraron y el resto, que son nacionales, permanecen ahí. “Somos frontera y siempre vamos a tener un flujo migratorio, a veces más visible y a veces menos visible, pero como siempre ha existido por décadas, desde muchísimos años, desde que la frontera ha sido un objetivo para muchas personas, vamos a tener un flujo constante siempre”, indicó.
“Hay veces que son flujos más visibles por su vulnerabilidad, porque se agrupan de cierta manera para generar un apoyo, como han sido las caravanas, y en otras ocasiones tratan de ser más discretos para lograr sus objetivos, pero siempre hay un flujo migratorio constante”, agregó.Mencionó que la ocupación en el albergue Felipe Ángeles es de 20 personas y permanentemente están llegando y retirándose. “Muchos de ellos son personas que nos lleva el Instituto Nacional de Migración porque están esperando vuelos de retorno a sus lugares de origen, es un flujo, y otros son los que llegan a pedir espacio”, explicó.











