Asegura DHIA que migrantes se mantienen en la clandestinidad por políticas de persecución

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A un mes de haber tomado protesta Donald Trump como presidente de Estados Unidos y de su discurso sobre la deportación masiva de migrantes en situación irregular, los albergues para personas en situación de movilidad (migrantes) en la ciudad operan por debajo del 40% de su capacidad.

De acuerdo con Derechos Humanos Integrales en Acción (DHIA), es complicado tener cifras exactas sobre el número de migrantes en la ciudad debido a que la política migratoria en el estado se caracteriza por la persecución y criminalización, lo que ha llevado a muchos migrantes a permanecer en la clandestinidad, temerosos de ser detenidos tanto por las autoridades como por el crimen organizado.

Por su parte, Enrique Serrano Escobar, director general del Consejo Estatal de Población (Coespo), indicó que las pocas deportaciones de mexicanos realizadas en los últimos días no son resultado de las redadas masivas que implementó el gobierno de Donald Trump.

Además, explicó que en México existe una coordinación estrecha entre los tres niveles de gobierno encabezada por el gobierno federal para establecer estancias temporales en las fronteras de Ojinaga y Ciudad Juárez.

Asimismo, detalló que, al ser deportados a México, los migrantes son registrados por el Instituto Nacional de Migración (INM), pero no se realiza un seguimiento posterior sobre su movilidad.
“Muchos de ellos deciden quedarse en Ciudad Juárez o continuar su viaje hacia otras partes del país. Como se trata de ciudadanos mexicanos, no existe un control o seguimiento adicional por parte de las autoridades, dado que los migrantes se encuentran en libre tránsito dentro del país”, agregó.
En cuanto a los albergues, Santiago González Reyes, director de Derechos Humanos del Municipio, informó que la cantidad de migrantes en el albergue Felipe Ángeles, ubicado en el poniente de la ciudad, ha disminuido a 37 personas cuando antes tenían alrededor de 50 migrantes; este albergue tiene una capacidad para 200 personas.
A su vez, el Centro de Bienestar para el Migrante Leona Vicario, con capacidad para 800 personas, también presenta una ocupación menor al 50%.
Cabe señalar que el albergue Felipe Ángeles no es el único espacio habilitado para el refugio de migrantes, ya que existen otros lugares destinados a brindar atención a las personas en situación de movilidad; sin embargo, la ocupación en estos refugios es similar, sin que se haya registrado un incremento considerable en el número de personas que solicitan albergue en la ciudad.
Mientras que una red que representa a 12 albergues cristianos alberga entre 450 a 500 migrantes de diferentes nacionalidades, lo que representa un 45% de ocupación, ya que tienen capacidad hasta para mil 400 personas en su conjunto de albergues; así lo dio a conocer el pastor Alfonso Murguía Chávez.

También, aseguró que se puede decir que la cantidad de gente que hay en los albergues Leona Vicario, Felipe Ángeles, Casa del Migrante y los 12 que conforma la red, no rebasa las mil personas en situación de movilidad.
En cuanto al Centro de Atención a Migrantes Deportados, ubicado en el lugar conocido como “El Punto”, está en su fase final para quedar listo y poder recibir a los connacionales que pudieran ser deportados por el gobierno de Estados Unidos.
Este espacio que tendrá una capacidad para 2,500 personas se ha atrasado en los trabajos de instalación del servicio de agua a través de cisternas, además de que las ráfagas de viento que azotaron la ciudad a finales de enero ocasionaron el desprendimiento de algunas lonas de las carpas instaladas en el lugar.
Este centro de atención contará con dormitorios con camas, literas, colchones, almohadas, cobijas, un comedor, baños, regaderas y todo lo necesario para contar con espacios seguros para las personas que llegan al lugar.