Debido al éxito del cortometraje “Johanne Sacreblu”, la directora Camila D Aurora anunció una segunda parte de esta historia, misma que ya está en proceso de rodaje y espera presentar a finales de febrero.
“Es una continuación que incluye sobre todo ideas que se quedaron fuera, por cuestión de tiempo, estoy mucho más enfocada en satirizar directamente a ‘Emilia Pérez’, enfocado en estos chistes cliché de Francia“, afirmó la directora en entrevista.
Esta nueva entrega, que podría llevar el título de “Johanne Sacreblu: Ahora es más personal”, dará continuidad a la historia original, adelantó la directora y activista. Contará con el apoyo de la UNAM y, hasta ahora, tiene un presupuesto de 170 mil pesos.
El 25 de enero, inconforme y en respuesta de la cinta “Emilia Pérez”, la influencer trans publicó un cortometraje en donde utiliza clichés franceses para desarrollar una historia, haciendo una sátira del filme del director Jacques Audiard, quien fue criticado por estar detrás de una cinta que se desarrolla en México, mezclando temas como el narcotráfico, la desaparición de personas y la transición de género de una persona, en formato musical.
Hasta el momento el corto supera tres millones de visualizaciones en YouTube, y el pasado 13 de febrero llegó a salas de cine.
El objetivo era simplificar y caricaturizar lo que ‘Emilia Pérez’ había hecho con el narcotráfico, con las desapariciones, con la identidad trans, con la violencia de género y lo llevé al chiste blanco
“El objetivo era simplificar y caricaturizar lo que ‘Emilia Pérez’ había hecho con el narcotráfico, con las desapariciones, con la identidad trans, con la violencia de género y lo llevé al chiste blanco.
“Me considero una persona divertida, graciosa, y ahorita tuve la oportunidad de usar la comedia para transmitir un mensaje de activismo y creo que pocas veces se da la oportunidad de que reírse sea un mensaje; estoy muy agradecida de haber tenido esa oportunidad”, expresó.
La fiebre de “Johanne Sacreblu” fue tanta que, durante su estreno en Cinedot Azcapotzalco, el proyecto reunió casi un centenar de personas, mismas que acudieron vestidos de mimos, con bigotes pintados en el rostro, incluso con ratones de peluche como accesorio.











