El occiso fue descrito como de 30 a 35 años de edad, de complexión delgada, 1.75 metros de estatura, tez morena clara, y con barba escasa. En la inspección se observó un tatuaje de San Judas en el antebrazo derecho y otro con la leyenda “Andy” en el antebrazo izquierdo. Vestía una chamarra a cuadros azul con blanco, una sudadera gris con gorra, un bonete rojo, pantalón de mezclilla azul, cinturón negro, y calcetines negro con blanco. No se encontraron huellas de violencia.
Un segundo caso fue atendido por agentes de la Policía Municipal de Cuauhtémoc la tarde del sábado 11 de enero, en la calle Río Grijalva y Estado de Guerrero, del Barrio Santa María. El cuerpo fue encontrado en un negocio de yonke, acostado boca arriba y sin signos vitales. Tampoco presentaba huellas de violencia. La víctima, de aproximadamente 45 años de edad, era de tez morena, de complexión regular y 1.65 metros de estatura, vestía pantalón de mezclilla, sudadera y tenis negros.
El propietario del negocio, quien encontró el cuerpo y notificó a las autoridades, señaló que conocía al fallecido como Carlos T., un hombre en condición de indigencia a quien le permitía quedarse en su propiedad.
El tercer caso ocurrió la mañana del domingo 5 de enero, cuando fue localizado el cuerpo de un adulto mayor en la vía pública del poblado de Adolfo Ruiz Cortines, municipio de Namiquipa. La víctima, identificada como Andrés G. G., de 60 años, también se encontraba en condición de calle, según información proporcionada por agentes de la Policía Municipal.











