El contexto de un deportado mexicano es completamente distinto a la situación de las personas que migran del sur al norte del país, por lo que incluso, los connacionales en la mayoría de los casos ni siquiera solicitan un espacio humanitario, platicó Santiago González, titular de la dirección de Derechos Humanos.
El derechohumanista visitó las instalaciones de periódico El Heraldo de Juárez, el primer tema que se abordó fue la preocupación o expectativa que se tiene sobre las deportaciones masivas que ha anunciado el presidente electo Donald Trump.
“Hay una tensión legítima de la presidenta Sheinbaum en el tema de las deportaciones, no se pueden tomar a la ligera, porque son declaraciones de un candidato electo que todavía no entra en funciones, pero ya dio declaraciones claras, incluso ha dado números de deportaciones de personas nacionales que van a regresar por diversas fronteras”, expresó González.
Respecto a los anuncios de más inyección de recurso de la federación en materia de deportación, se está proyectando invertir en espacios nuevos en casos de que llegue demasiada gente.
Indicó que como parte del gobierno municipal, ya se están preparando para lo que se requiera, sobre todo en los espacios humanitarios y atención.
“Ha habido muchos momentos en lo que se han realizado especulaciones de personas que se aglomeraron en las fronteras, como ocurrió con el final de Título 42; se hizo una especulación desde gobierno federal, sin embargo, fue todo lo contrario, se dio una disminución del flujo migratorio, con los anuncios de cambios de políticas migratorias”, dijo el derechohumanista.
Hablando de lo que podría ser la deportación a la frontera de connacionales, González afirmó que es muy diferente, la conocen, porque ya se han estado atendiendo de diferentes maneras.
“Esa población (mexicanos) no precisa necesariamente de espacios humanitarios, de asesoría migratoria, atención médica o psicológica, de insumos de higiene personal; no están en las mismas circunstancias que las personas que han atravesado varios países y llegan aquí con con una situación muy desgastada de salud o alimentación”, afirmó el titular de la dirección municipal de derechos humanos.
Santiago González, también contó que se está invirtiendo un recurso federal que se va a destinar a los albergues como es el caso del Felipe Ángeles, que se sostiene con recurso del DIF Nacional y municipal.
Lo que más requiere el mexicano que fue deportado es información sobre cómo dirigirse a su lugar de origen, cuáles son los espacios seguros o sobre procesos jurídicos para ingresar de nuevo a Estados Unidos.











