Todos quieren a Aguirre, no hay manera de no querer al manito, es lo que se señala una y otra vez en los programas deportivos de la TV y radio españolas. Y es verdad, durante las ruedas de prensa previas y posteriores a la derrota de su equipo en penales, este sábado, Javier Aguirre ha comprobado que sabe conectar con los jugadores de su equipo, con la prensa y con el público que va al estadio a ver futbol.
Lo mejor de su esquema, sin dejar de ver que tiene futbolistas limitados, es que el orden para destruir el juego del rival no cierra la puerta a los destellos de creatividad. Y así fue en el primer gol de su equipo y en varias acciones más. Aguirre es defensivo, pero no aburre en un futbol internacional que cada vez padece más de ese mal.
Aguirre ha terminado su misión en la Copa del Rey y habló de lo amargo que es una gran fiesta sin final feliz. Pero ya, a otra cosa, ha dicho, porque el próximo sábado tendrán un nuevo partido en la Liga Española a la que, además de las estrellas millonarias, da lustre lo que ya llaman el Futbol Tequila de Aguirre.











